Episodes

  • EP:31
    Feb 16 2026
    51 mins
  • EP:30
    Feb 16 2026
    39 mins
  • EP:29
    Feb 16 2026
    42 mins
  • 28
    Jan 26 2026
    16 mins
  • 27
    Jan 24 2026
    45 mins
  • EP.26 Saliendo de la Cueva Espiritual: Superando el Temor para Recuperar el Propósito, Y allí se metió en una cueva... Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: 1 Reyes 19:9
    Jan 12 2026

    Ejes Principales

    1. La biología del miedo y el aislamiento
    El miedo impacta física y espiritualmente, provocando descontrol y aislamiento. Como Elías huyó de Jezabel, muchos cristianos hoy se encierran ante problemas excusándose en "no querer líos". En realidad, sufren baja autoestima y olvidan el poder de Dios, metiéndose en una cueva emocional que daña su comunión.

    2. La trampa de la autovictimización
    En la cueva, Elías se justifica: "Solo yo he quedado". El creyente en crisis suele creerse el único fiel. Pero si fuera así, su responsabilidad de predicar sería mayor. Nuestras excusas no impresionan a Dios; Él conoce las intenciones del corazón y sabe que victimizarse obstaculiza la fe y la obediencia.

    3. La provisión soberana en la crisis
    Pese a su huida, Dios mostró misericordia enviándole comida y descanso. Dios es paciente con nuestros procesos emocionales; a veces permite un tiempo en la cueva para reconocer nuestra condición, pero nunca deja de proveer. Su amor nos sostiene incluso cuando "huimos" de su voluntad.

    4. Dios en el silbo apacible
    Dios no estaba en el terremoto ni el fuego, sino en un "silbo apacible". En la turbulencia, necesitamos intimidad quieta con Dios, no ruido. Para ser restaurados, debemos callar nuestros miedos. Dios usa su compasión suave para transformar, sanar y recordarnos quién es Él.

    5. El mandato de retorno y el reemplazo
    La restauración busca la acción: "Regresa por tu camino". Hay urgencia en obedecer. La advertencia es solemne: Dios mandó ungir a Eliseo en lugar de Elías. Nadie es indispensable. Si nos negamos a salir, Dios levantará a otro y perderemos la bendición del servicio y el propósito.


    La prédica en resumen

    Hermanos, en 1 Reyes 19 vemos la crisis de Elías. Tras una gran victoria, huye aterrorizado por Jezabel, olvidando el poder de Dios y escondiéndose en una cueva. El miedo paraliza y aísla. Muchos hoy viven en esa "cueva": ante dificultades en la iglesia, se retiran diciendo "no quiero problemas". Esto es falta de identidad. El aislamiento daña el carácter.

    Elías se victimizaba: "Solo yo he quedado". Pero Dios, en su misericordia, le dio comida y descanso, esperando que pasara su temor. Dios nos sostiene aunque estemos enojados o confundidos. Luego confronta: "¿Qué haces aquí?". Para restaurarlo, no usó un terremoto, sino un silbo apacible, sabiendo que Elías necesitaba amor. Así llega Él a nuestras vidas.

    Pero la sanidad tiene un propósito: la acción. Dios ordenó: "Levántate y regresa". El predicador fue claro: la inacción tiene consecuencias. Dios mandó ungir a Eliseo como reemplazo. La obra de Dios no se detiene; si te quedas en la cueva por depresión o comodidad, Dios usará a otro. No somos imprescindibles. Dios quiere restaurar tu ministerio, pero debes decidir salir de la cueva hoy mismo.


    Observación final

    La historia de Elías es un espejo. Nuestras "cuevas" son mentales: autocompasión y miedo. No estamos solos. La lección profunda es que la intimidad con Dios (el silbo apacible) calibra nuestra brújula, pero el objetivo es la acción. La restauración es el medio para volver a la misión. Dios nos consuela para devolvernos al frente de batalla, no para que nos quedemos cómodos lamentándonos.


    Nota Final

    El miedo es natural; el aislamiento es voluntario. Cuidemos a quienes desaparecen en su "cueva", pues son blanco del enemigo. No abusemos de la paciencia divina: Él provee, pero su obra urge. El riesgo de ser reemplazados (el "factor Eliseo") debe motivarnos a dejar excusas y retomar el arado. Dios da oportunidades, pero también tiene tiempos y orden.


    Punto Final

    Dios no cambia. Si te sientes escondido, escucha su susurro: "¿Qué haces aquí?". Deja la queja, recibe la restauración y obedece la orden de marcha: regresa por tu camino. Hay victoria y propósito para el que obedece. No dejes que otro tome tu lugar en el reino.


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    47 mins
  • EP.25 Superando el desánimo y buscando la dirección de Dios en tiempos de transición. “Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?” — 1 Reyes 19:9
    Jan 9 2026

    Puntos Claves

      • La vulnerabilidad humana tras la victoria espiritual: A pesar de que Elías era un poderoso hombre de Dios que había hecho descender fuego del cielo y derrotado a 400 profetas de Baal, sucumbió al miedo ante la amenaza de una sola mujer (Jezabel). Esto demuestra que incluso los creyentes más fuertes pueden caer en depresión, miedo y desánimo, olvidando momentáneamente el poder de Dios.

      • El peligro de decidir bajo emociones sin consultar a Dios: Elías huyó para salvar su vida, tomando una decisión basada en el pánico y no en la instrucción divina. La prédica enfatiza que no debemos tomar decisiones importantes (compras, cambios de vida, matrimonio) impulsados por emociones o sin orar primero, ya que Dios es el dueño y guía de nuestras vidas.

      • El significado de la prueba y la transición (El número 40): El viaje de 40 días de Elías simboliza un tiempo de prueba y transición. Para que Dios opere un cambio nuevo en nosotros este año, es necesario "enterrar lo viejo" (viejas costumbres, actitudes de soltería en el matrimonio, etc.). La resistencia a dejar lo viejo impide recibir lo nuevo que Dios tiene.

      • La misericordia de Dios frente al reclamo divino: Aunque Elías huyó y falló, Dios no lo desechó inmediatamente; le envió un ángel para alimentarlo y fortalecerlo. Sin embargo, Dios también lo confrontó con la pregunta "¿Qué haces aquí?", señalando que Elías no estaba en el lugar geográfico ni espiritual donde Dios lo había mandado.

      • La necesidad de planes espirituales, no solo materiales: Al comenzar el año, solemos hacer planes financieros o familiares, pero descuidamos la vida espiritual. La advertencia es que los tiempos son difíciles y peligrosos; si no priorizamos nuestra relación con Dios y escuchamos su voz, corremos el riesgo de desviarnos del propósito divino.

    Resumen

    Quizás te encuentras hoy como el profeta Elías: has visto la mano de Dios en tu vida en el pasado, has tenido victorias, pero de repente, ante una mala noticia o una amenaza, el miedo te ha paralizado. Tal vez has salido huyendo de tus problemas o de tu propósito, tomando decisiones apresuradas basadas en tus emociones sin preguntarle a Dios qué opina.

    Dios te está diciendo hoy que Él conoce tu situación. Así como alimentó a Elías en la cueva, Él tiene cuidado de ti y quiere renovar tus fuerzas. Sin embargo, también te hace una pregunta crucial: "¿Qué haces aquí?". ¿Estás donde Dios te mandó o estás donde tu miedo te llevó? No puedes vivir de las victorias del ayer; tu relación con Dios debe ser actual y constante.

    Estamos en tiempos de transición. Para avanzar este año, necesitas dejar atrás las viejas actitudes y someter tu voluntad a la de Él. No hagas planes solo para tu bolsillo o tu casa; haz planes para tu espíritu. Regresa al camino de la obediencia, porque aunque falles, la misericordia de Dios es grande y Él quiere enderezar tus pasos para que cumplas tu propósito, no para que vivas escondido en una cueva de depresión.


    Reflexión Final

    La historia de Elías nos enseña que el éxito ministerial o personal no nos inmuniza contra la fragilidad humana. Podemos estar en la cima del Monte Carmelo un día y escondidos en una cueva al siguiente. La diferencia radica en nuestra capacidad para escuchar la voz apacible de Dios en medio de la tormenta, aceptar su corrección con humildad y tener la valentía de regresar por el camino que vinimos para retomar la misión que Él nos encomendó.


    Conclusión

      • Autoevaluación constante: Pregúntate regularmente si tus decisiones actuales están alineadas con la voluntad de Dios o son producto de una reacción emocional.

    No permitas que el desánimo te saque del mapa de la voluntad de Dios. Si has huido, detente, aliméntate de Su Palabra y escucha su dirección. Dios tiene planes de bien para ti y quiere usarte, pero requiere que le entregues el control total de tu vida, consultándole en todo y "menguando" tú para que Él crezca. Este puede ser tu mejor año espiritual si decides salir de la cueva y volver a Su presencia.


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    46 mins
  • EP.24 El verdadero sentido espiritual de la Navidad: Una relación, no una religión, Lucas 2:10-11
    Dec 27 2025

    Puntos Claves,

      • La distinción entre lo espiritual y lo material: El mensaje del nacimiento de Jesús es profundamente espiritual. El predicador enfatiza que, aunque vivimos en un cuerpo físico, somos seres tripartitos (cuerpo, alma y espíritu). Por lo tanto, las cosas de Dios no se pueden entender con la lógica humana, sino que deben ser "discernidas espiritualmente". La oscuridad espiritual nos aleja de Dios, y solo a través de la sensibilidad al Espíritu Santo podemos comprender Su voluntad.

      • Relación versus Religión: Uno de los puntos más fuertes es que la vida cristiana no debe ser un sistema de reglas o rituales (religión), sino una relación personal y diaria con Dios. Jesús vino al mundo para restablecer la conexión que el ser humano perdió en el Edén. Dios no busca seguidores distantes, sino hijos que abran su corazón voluntariamente para ser guiados por Él.

      • El peligro del materialismo actual: Se denuncia la cultura del "tanto tienes, tanto vales". En la Navidad moderna, la atención se ha desviado hacia los regalos y el comercio, dejando al cumpleañero (Cristo) en el olvido. El predicador utiliza la analogía de una fiesta de cumpleaños donde todos se dan regalos entre sí, pero ignoran por completo a la persona que cumple años.

      • La libertad verdadera solo viene de Cristo: Se menciona que los esfuerzos humanos, como centros de rehabilitación o la fuerza de voluntad propia, tienen límites. La verdadera libertad de adicciones, pecados y malos hábitos ocurre cuando el Espíritu Santo transforma la conciencia. "Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" no es un eslogan, sino una realidad espiritual para quien se entrega a Él.

      • La prioridad de Dios en la vida diaria: Dios debe ocupar el primer lugar en todo: en los planes económicos, morales y familiares. El predicador enseña que si ponemos a Dios primero, Él nos pondrá en primer lugar. Esto implica buscarlo con todo el corazón, no por compromiso, sino por un amor que nace de conocer Su bondad y Sus promesas de paz y buena voluntad.

    Resumen,

    Querido hermano y hermana, esta palabra es un llamado a despertar tu sensibilidad espiritual en esta época de Navidad. A menudo nos perdemos en el ajetreo de las compras, el trabajo y las presiones sociales, olvidando que el nacimiento de Jesús fue un anuncio de paz y esperanza para tu alma. No permitas que el materialismo te ciegue; recuerda que Cristo no vino para fundar una religión fría, sino para ofrecerte una relación viva y transformadora.

    Dios te conoce tal como eres, con tus fallas y pecados, y aun así te ama. Él desea que le abras tu corazón de par en par, permitiendo que Su Palabra limpie tu mente y guíe tus pasos. La verdadera Navidad no está en lo que puedes comprar, sino en reconocer que necesitas a un Salvador cada día de tu vida. Si hoy sientes un vacío, a pesar de estar rodeado de gente, es porque tu espíritu clama por esa conexión con el Padre. No es tarde para volver tus ojos a Él; Sus promesas son eternas y Su buena voluntad para contigo permanece firme. ¡Celebra hoy que Cristo nació para darte vida y vida en abundancia!


    Reflexion Final,

    La prédica nos invita a evaluar nuestra "tabla de valores". Si el dinero o el trabajo ocupan el centro de nuestra existencia, siempre viviremos en inseguridad. La reflexión principal es que la paz que el mundo busca a través de la inteligencia o la tecnología nunca se encontrará allí, porque la paz es una persona: Jesucristo, el Príncipe de Paz. Solo al rendir nuestra voluntad ante Él, encontramos el propósito por el cual fuimos creados.


    Consideraciones finales,

    Es fundamental entender que el tiempo de Dios no tiene edad. Ya seas joven o anciano, la oportunidad de buscar a Dios con "todo el corazón" sigue vigente. Además, se destaca la importancia de la gratitud en las cosas pequeñas, como una taza de café o el aire que respiramos, como una forma de mantener a Dios presente en nuestra rutina diaria y fortalecer nuestra fe frente a la incertidumbre del mundo actual.


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    46 mins