Compartir Ser en lo humano cover art

Compartir Ser en lo humano

Compartir Ser en lo humano

Listen for free

View show details

Compartir Ser en lo humano


Mediante la meditación alcanzamos un estado neutro desde el que podemos observar y reflexionar sobre lo que acontece en nuestra vida humana. El lugar perfecto para distanciarnos y poder despegarnos de las reacciones automáticas que nos arrastran en el río de la vida.


Cuando compartimos con los demás nuestras mejores intenciones para con la vida, “por la paz”, para mejorar la experiencia humana, partiendo desde ese estado de interiorización, lo hacemos mediante el lenguaje verbal, nuestros actos y movimientos y es motivo de reflexión la observación de sus resultados, de la posibilidad de generar un estado común.


Somos conocedores de las dificultades que entraña en poner en común, incluso lo que consideramos lo mejor y más idóneo.


Es realmente importante ser conscientes de la dificultad que entraña el poner en común nuestras ideas e intenciones, ya que lo hacemos desde las posibilidades materiales y humanas que nos son posibles.


Podemos utilizar, nuevamente, nuestro estado meditativo para reflexionar sobre ello, pues conocemos extensamente los resultados de cada intento de comunicación con los demás, las dificultades que surgen, nuestra implicación personal y cómo nos afecta.


Cuando nos entregamos completamente a ese ser interior que somos, incondicional, en estado de interiorización, no necesitamos comprender nada, pensar nada. Disponemos de la seguridad que nos aporta el hecho de dejarnos ser, sin ningún resquicio de querer proyectar ninguna idea en nuestro interior, sino con una entrega toral a la Verdad que nos envuelve.


Somos una realidad interior, que cuando la aceptamos íntegramente, ya no necesitamos entender nada porque sabemos que somos una constante interior.


Cuando nos contemplamos desde nuestra comprensión humana adquirida es completamente natural “no saber quién somos”, intentamos reconocernos reales en base a sentirnos representados en nuestra realidad corporal, cambiante y efímera, que a duras penas logramos aceptar.


La actividad de nuestra mente pensamiento está dedicada a realizar una abstracción con todo el conocimiento adquirido para sostener una idea de ser “algo” que se sostiene en el propio pensamiento.


Puede llevarnos mucho tiempo llegar a disponer de un cúmulo de pensamientos que lleguen a un equilibrio permanente, de manera que podemos vivir con relativa satisfacción y tranquilidad.


Incluso, podremos compartir ese estado mental de equilibrio con otras personas, quizás, después de mucho tiempo y conversaciones, de manera, que ese estado de equilibrio sea compartido hasta tal punto que ya no sea necesario sostenerlo, ya que se alcanza la sensación de ser lo que se es, de no tener una diferencia con el otro.


El equilibrio lo alcanzamos primeramente uno mismo, pues se trata de neutralizar nuestra propia mente. Después, es un gran logro poder llegar a ese estado de equilibrio en grupo. Ya no es necesario confrontar ideas o pensamientos y nadie necesita sostener su propia idea para sentirse libre para ser.


Mientras estamos en el intento de comprender, vemos que estamos proyectados a la posibilidad de conseguirlo a nivel mental.


Podemos imaginar esas conversaciones donde proyectamos en un grupo esos intentos de compartir nuestras reflexiones desde nuestra mente pensamiento, pero lo vamos hacer desde una mente neutra, desde nuestro punto de observación interior.


La idea es que no tengamos ninguna reacción y permanezcamos en la escucha desde nuestro estado interior, observando profundamente lo que se produce, en nuestra propia mente y en la de los demás.


Uno mismo se sostiene en lo profundo de esa necesidad de compartir sin generar ninguna reacción interpretativa, sin intentar de sostener nuestra propia forma de expresarnos y a su vez, contemplamos el intento de hacerlo desde dentro por parte de los demás.


Continúa,...

adbl_web_anon_alc_button_suppression_t1
No reviews yet